2 de agosto de 2013

Jamás sabré entender una lengua sin tu saliva.

Un fino hilo de arena cae, es continúo, cada vez hay más cantidad, mientras que en  la otra parte el nivel baja. Se acabó el tiempo, como ocurre siempre; entre sábanas, donde el placer se esconde y el tiempo lo acecha. Quítame la camiseta, el sujetador, hasta la cabeza, todo lo que me aleje de tu piel; cállame cada vez que te hago parar y apriétame contra tu pecho. 
Iremos a mil por hora, te diré más lento, para luego pisar por mi misma el acelerador y pasar el límite de tu corazón, nos dejaremos llevar..
Disfrutemos cada segundo, tú y yo, no te preocupes por el final, siente el instante, así como el escritor goza cuando escribe  "Escribir es como hacer el amor. No te preocupes por el orgasmo, preocúpate por el proceso"

Dame eso de lo que tu tienes.. ¿cómo lo llamábamos? 
AMOR

Y haz conmigo lo que la primavera hace con los cerezos.





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