Y de repente me vino a la cabeza.. que si yo tengo un "de siempre" o un algo "de siempre" y que siempre va a estar ahí. Ese alguien eres tú.
Porque lejos de mudanzas e infancia, aunque tú no estuvieras en mi guardería, aunque durante primaria no estuviésemos juntas.
Tempranamente llegaste a mi vida.
Y aunque como todas las relaciones.. tuvimos un punto, el cuál supimos convertirlo en un punto y aparte, que no seguido, que no, final.
Supimos encontrarnos cuando ni nos buscamos.
Supimos reencontrar nuestra amistad para volver a hacerla una, para volver a disfrutarla juntas.
Porque siempre estuviste allí, donde yo, ni me paré a mirar;
porque siempre te quise y siempre supiste quererme.
Espero que, aunque hayan más puntos y aparte, los sepamos convertir en un punto y ya volverá.
Gracias por ser mi "de siempre", gracias por ser mi "para siempre".
30 de enero de 2015
23 de enero de 2015
Último día
Y será... la claridad la que me ciega.
Y será... el amor, el que me encierra.
Será su pensamiento, dulce y atento.
O quizás, el aliento con el que me besaba mar adentro.
Supongamos que te quiero,
que aún, te deseo..
Supongamos que no me has olvidado,
y que sigo en tu mente, ahí, a un lado.
No quiero pensar más en tí,
en que no te tengo,
porque me duele escuchar
tu sonrisa, tu lamento.
Me duele volver atrás y recordar viejos tiempos,
en los que era tu pequeña y me cuidabas.
Tiempos en los que no dormías,
por miedo a que saliese de tu vida.
Se supone que eres feliz,
más de lo que lo fuiste conmigo.
Se supone que no te has ido de aquí.
¿Por qué aún te doy cobijo?
Cuanto duele
Cuanto quema..
Me cansé de disimular mi pena.
De sonreír cuando por dentro lloro,
o de llorar cuando soy feliz;
quizás sea, porque ahora intento serlo sin tí.
Y será... el amor, el que me encierra.
Será su pensamiento, dulce y atento.
O quizás, el aliento con el que me besaba mar adentro.
Supongamos que te quiero,
que aún, te deseo..
Supongamos que no me has olvidado,
y que sigo en tu mente, ahí, a un lado.
No quiero pensar más en tí,
en que no te tengo,
porque me duele escuchar
tu sonrisa, tu lamento.
Me duele volver atrás y recordar viejos tiempos,
en los que era tu pequeña y me cuidabas.
Tiempos en los que no dormías,
por miedo a que saliese de tu vida.
Se supone que eres feliz,
más de lo que lo fuiste conmigo.
Se supone que no te has ido de aquí.
¿Por qué aún te doy cobijo?
Cuanto duele
Cuanto quema..
Me cansé de disimular mi pena.
De sonreír cuando por dentro lloro,
o de llorar cuando soy feliz;
quizás sea, porque ahora intento serlo sin tí.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)