10 de mayo de 2013

Cuando te enfrentas cara a cara con problemas duros de la vida, cuando te estas consumiendo poco a poco y no puedes más, te preguntas.. que ha sido de mi vida, ¿Estoy orgulloso de ella? ¿De lo conseguido, de las veces que he caido y me he levantado, de todas aquellas que he fracasado y no he puesto remedio porque simplemente esos fracasos forman parte de mi?
Desde pequeños nos han enseñado a ser alguien en la vida, a triunfar, y se olvidaron de enseñarnos a perder y asumir las cosas tal y como se nos presentan. 
Cuando estás en una situación dificil y tras pasarlo mal, vuelves a ver el sol; ves la cosas de una manera diferente, comienzas a fijarte en los detalles que te rodean día a día, disfrutas de verdad cada,momento, porque sabes que se puede convertir en el último, das gracias por despertarte o.. por no estar encerrado en una habitación, te da igual que llueva, este nublado o haga sol, todo te parece hermoso; te apetece por un instante retirar el paraguas de tu cabeza y empaparte como si no importara nada.
Y piensas.. ¿ Qué soy para los demas? ¿ Qué les quedara de mi? Yo creo que es mas importante la huella que dejas en el corazón de la gente que los logros que consigas.
Finalmente me conteste a todas estas preguntas, llegando a la conclusión de que estaba orgulloso de algunas cosas y de otras no, y aún así soy feliz con estas últimas porque son sencillamente mis fracasos y forman parte de mi.
También pensé el que nunca sabemos la suerte que tenemos hasta que estamos a punto de perderlo todo y no me refiero solamente a cosas materiales, màs bien me refiero.. a pensar en que no volveras a ver a las personas a las que amas.
Y a la vez que duele, sonríes, porque aún, sigues vivo.

Dedicado a todas aquellas personas que siempre muestran una sonrisa, pase lo que pase.

2 de mayo de 2013

Como pude ser tan estúpida.. creyendo que de verdad cambiaría, o por lo menos se vería el esfuerzo; pero como siempre todo sigue igual, y me da miedo enfrentarme a la realidad de que nada cambiará, nada volvera a ser como antes, no habrá días soleados riendo juntos, ni miradas de confianza, de todas formas cayeron en el olvido y en gran parte es por mi culpa, sencillamente no puedo.
Llega un momento, en que estas cansada de darle vueltas al mismo asunto para buscar una solución, creedme, no soy de las que se dejan vencer rápido pero ya no veo el final, ni algún arreglo para esto, tal vez, no quiera encontrarlo; tal vez, no quiero que nada sea como antes y seguir así, aunque duela.
La única pregunta que se repite día a día en mi cabeza: ¿Podrá cambiar?
Siempre tengo la misma respuesta: No lo se.
De todas formas me cuesta creerlo y no debería dudar tanto, pero lo hago.

Mientras encuentro la verdadera respuesta o por lo menos consigo que esta pregunta no se repita dentro de mi, seguiré siendo una ingenua y una estúpida, que más da engañarse una vez más, incluso se me ha olvidado como era, el no sentir esa sensación.