En el comienzo de mi juventud voy a ti Jesús,
quiero marchar decidido por el camino que
me has marcado, para que sea hermosa
mi vida.
Que no me rinda el calor de la
tarde, ni me agote el peso de la mochila,
ni los atajos confundan mi ruta.
Tú eres mi compañero de viaje y juntos
marcharemos en equipo para que partas
conmigo el pan de la amistad y me enseñes
a darlo generosamente a mis hermanos.
Fortalece mi voluntad para hacer frente
al viento de mis pasiones, para cumplir
siempre con mi deber y seguirte sin cansarme
con lealtad y alegría.
AMEN
Hola Marta. Esta oración la rezaba en mi época de montañero en el clun 7 Lagunas de Granada y mo sabes la alegría que me ha dado verla aquí.
ResponderEliminarYo también estuve en ese club durante bastante tiempo, mis padres fueron monitores de allí. Esta oración me hace recordar los buenos ratos que pasé, la verdad es que fue una buena época.
ResponderEliminar