Te arrancaría las venas a bocados, para soborear tu esencia. Amor me enciendes. Mi corazón intenta correr a tu compás, cuando coloco la oreja sobre tu pecho, y su sonido me inunda toda. Me estremece el roce de los callos de tus manos, destrozadas y bellas porque han vivido.
Duermo al relente, esperando que el rocio de la mañana me dé las caricias que ya no encuentro en ti. Amor, no me canso de mirarte.
Perdí el argumento.
Amor, me enciendes como a los luceros de la noche.
Yo sigo la misma trayectoria y tu cada vez más lejos.
Estás lleno de misterio.
19 de octubre de 2016
Noche anaranjada
Paseo entre las luces tenues de septiembre, noche anaranjada. Unas luces a lo lejos me deslumbran y no sé, si tirarme a la carretera o seguir mi camino de amargura. Mente suicida entre el calor del alcohol que rebosa de mi boca, aliento a muerte. Te busco y no encuentro tu aroma invadiendo mi mente. Te grito en silencio y no vuelve el eco con tu nombre, esta vez no. Sola y lo único que me acompaña es la media luna y la brisa cálida de la noche.
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