30 de mayo de 2014

Todo tiene su final

Por mucho que deseara que llegara este día, nunca me han gustado los finales. Pero los finales son inevitables, cierras el libro, dices adiós..

Hoy es uno de esos días para nosotros, hoy nos despedimos de todo lo que nos resultaba familiar, todo lo que nos resultaba cómodo.
Pasamos página, pero solo porque nos vamos y eso duele.

Hay personas que son una parte tan importante de nosotros, que estarán ahí pase lo que pase, ellos son nuestra tierra firme, nuestra estrella polar y esa voz que siempre nos acompañara, siempre..


22 de mayo de 2014

Estoy sentada en silencios, esperándote a gritos

Quizás llegó la hora de pasar página..
Acabo el retroceso enfermizo al que estoy atada...
Confié en ti
Creía que la pintura con la que me marcaste duraría para siempre, pero supongo que se quedo en aquel verano. Un tiempo en el que ocupaste un lugar realmente especial en mi vida, y que ahora se ha consumido, de la misma manera que consumo grandes cantidades de oxígeno al acelerar la respiración cuando se que voy a perderte, que nada volvera a ser como aquellas tardes a la sombra de los árboles o como las noches sentadas en el muro, entre rincones y secretos.
Huele a tierra mojada, llegó el invierno, y tú, desapareciste de mi vida.

8 de mayo de 2014

Retroceso

Todo el tiempo que se ha ido.. todo el tiempo estando ausente.
Nunca es tarde
Y es que necesito verte aqui.

3 de mayo de 2014

Se despide un genio

SE DESPIDE UN GENIO
Gabriel García Márquez

Ha enviado una carta de despedida a sus amigos.
Dice así:

“Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, aprovecharía ese tiempo lo más que pudiera

posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo.

Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.

Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz.

Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen.

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo,
me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto,
no solamente mi cuerpo, sino mi alma

A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.

A un niño le daría alas, pero le dejaría que él sólo aprendiese a volar.

A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido

Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres….
He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.

He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre.

He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.

Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrá de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.

Trata de decir siempre lo que sientes y haz siempre lo que piensas en lo más profundo de tu corazón.

Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma

Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo, te diría “Te Quiero” y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.

Siempre hay un mañana y la vida nos da siempre otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré.

El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo.

Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles, “lo siento”, “perdóname”, “por favor” , “gracias” y todas las palabras de amor que conoces.

Nadie te recordará por tus nobles pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos.

Finalmente, demuestra a tus amigos y seres queridos cuanto te importan.

Gabriel García Márquez